José Adiak Montoya Javier González Blandino Luis Báez Madeline Mendieta Carlos M-Castro Víctor Ruiz Alejandra Sequeira Rodrigo Peñalba Andira Watson Mario Martz Ciclo 2012 María del Carmen Pérez Cuadra Gema Santamaría Missael Duarte Somoza No disponible Enrique Delgadillo Lacayo Ezequiel D'León Masís Rafael Mitre Hanzel Lacayo Yaoska Tijerino Francisco Ruiz Udiel

El proyecto

#Los2000, autores nicaragüenses del nuevo milenio fue un proyecto literario llevado a cabo en dos ciclos en 2012 y 2013, bajo los auspicios del Centro Cultural de España en Nicaragua (CCEN) y la coordinación del escritor Ulises Juárez Polanco, en el marco del primer aniversario de la Biblioteca/Mediateca del CCEN.

Consistió en charlas con poetas y narradores de la Generación del 2000, llamada Generación del desasosiego por Gioconda Belli o Generación de la Noluntad por Helena Ramos, entre otros nombres. Apartándonos de lo polémico que resulta hablar de "generaciones literarias", los invitados fueron autores nacidos en las décadas de los setenta y ochenta y que comenzaron a publicar a partir del 2000. Tratamos con este proyecto de dialogar, en términos del filósofo Ortega y Gasset, sobre "la filigrana común".

El primer ciclo (2012) se llevó a cabo bajo una frecuencia quincenal, entre inicios de julio y mediados de noviembre de 2012.

En vista de los resultados positivos, el segundo ciclo (2013 tuvo una periodicidad mensual, entre febrero y diciembre de 2013.

El propósito de estas charlas fue presentar a autores representativos de la generación más reciente de creadores (entre poetas, cuentistas y novelistas, hombres y mujeres, y provenientes de diferentes ciudades del país) y conversar sobre sus inicios literarios, su obra, influencias y brindar apreciaciones sobre el tema generacional.

Cada charla o sesión tuvo una duración activa de una hora aproximadamente, más la interacción con el público.

Para este proyecto se contó con:

  • Sitio web (www.los2000.com) y transmisión online, con información sobre el proyecto, el calendario y metodología propuesta y sus autores, así como la versión digital (PDF) de la antología de cada ciclo. De igual manera el sitio sirvió de portal para la transmisión en vivo de las charlas (vía ustream), y posteriormente para archivo de las mismas.
  • Antologías del proyecto (#Los 2000, autores nicaragüenses del nuevo milenio). El primer volumen tuvo un tiraje de 500 ejemplares y fue obsequiado al público presente en sala durante todas las sesiones, y otro tanto destinado a donaciones de bibliotecas y otras iniciativas culturales. La versión digital de esta antología se puede descargar desde el sitio web. Para el segundo ciclo se preparó la antología correspondiente, en formato digital.
  • Otros libros, se contactó al Centro Nicaragüense de Escritores (CNE), la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE) y Leteo ediciones para que donen ejemplares de los libros de los autores invitados que estuvieran en sus catálogos. Así, se contó con ejemplares estos libros que igualmente fueron obsequiados al público presente, así como otros títulos.
  • Medio centenar de menciones y publicaciones en medios de comunicación, incluyendo periódicos, televisión, radio y medios electrónicos.

Sumando ambos ciclos (2012 y 2013) se tuvo una audiencia cercana a las dos mil personas, entre público presente en sala y público vía stream. De igual forma se obsequiaron más de mil libros, entre libros de los autores invitados y autores amigos.

Finalmente, a raíz de #Los2000, se abrió un debate sobre el tema generacional del 2000, motivado por Luis Topogenario (Managua, 1980), escritor radicado en Montevideo, Uruguay. El centro de este debate fue el blog Crítica Generacional Nicaragüense que se creó a partir de #Los2000; y el blog Narradores Nicaragüenses del 2000, abierto por iniciativa del escritor Alberto Sánchez Argüello, complementa esta iniciativa con la publicación de textos de estos autores.

 

¿Generación literaria?

Extrato del texto de presentación de #Los2000, autores nicaragüenses del nuevo milenio

Los nombres son secundarios. Accesorios. Harto conocido es que toda generación tiene sus diferencias particulares. Hemos asumido las palabras del filósofo español José Ortega y Gasset, quien en su ensayo clásico "La idea de las generaciones", primera parte de El tema de nuestro tiempo (1923), establece que una generación no es un puñado de hombres egregios, ni simplemente una masa: "es como un nuevo cuerpo social íntegro que ha sido lanzado sobre el ámbito de la existencia con una trayectoria vital determinada". Es, arguye, un compromiso dinámico entre masa e individuo, el "concepto más importante de la historia, y, por decirlo así, el gozne sobre que ésta ejecuta sus movimientos". Y clarifica el filósofo español:

Una generación es una variedad humana, en el sentido riguroso que dan a este término los naturalistas. Los miembros de ella vienen al mundo dotados de ciertos caracteres típicos, que les prestan fisonomía común, diferenciándolos de la generación anterior. Den de ese marco de identidad pueden ser los individuos del más diverso temple, hasta el punto de que, habiendo de vivir los unos junto a los otros, a fuer de contemporáneos, se sienten a veces como antagonistas. Pero bajo la más violenta contraposición de los pro y los anti descubre fácilmente la mirada una común filigrana. Unos y otros son hombres de su tiempo, y por mucho que se diferencien, se parecen más todavía. (...)

El espíritu de cada generación depende (...) de la actitud que ante cada uno de ellos adopte la mayoría de sus individuos. ¿Se entregará a lo recibido [por generaciones anteriores], desoyendo las íntimas voces de lo espontáneo? ¿Será fiel a éstas e indócil a la autoridad del pasado? Ha habido generaciones que sintieron una suficiente homogeneidad entre lo recibido y lo propio. Entonces se vive en épocas cumulativas. Otras veces han sentido una profunda heterogeneidad entre ambos elementos, y sobrevinieron épocas eliminatorias y polémicas, generaciones de combate. En las primeras, los nuevos jóvenes, solidarizados con los viejos, se supeditan a ellos: en la política, en la ciencia, en las artes siguen dirigiendo los ancianos. Son tiempos de viejos. En las segundas, como no se trata de conservar y acumular, sino de arrumbar y sustituir, los viejos quedan barridos por los mozos. Son tiempos de jóvenes, edades de iniciación y beligerancia constructiva.

[...] Se percibe en esta generación un recelo y actitud crítica contra lo que representa el concepto de "generación", aduciendo, por ejemplo, la ausencia de propuestas homogéneas o de proclamas generacionales, como en otras generaciones. Esto es un argumento incompleto. Después de publicada su Carta Literaria (Foro Nicaragüense de Cultura, 2011), el escritor Juan Sobalvarro destacaba que "tal vez hizo falta hacer énfasis en lo insignificante que se ha hecho la palabra Generación". No deja de tener razón. Como él menciona, "sobre todo a partir de la década del 90, las clasificaciones generacionales divididas por la cronología empiezan a ser menos válidas y más confusas".

El concepto de Ortega y Gasset brinda mejores luces sobre cómo interpretar este concepto, vinculándolo a caracteres típicos que "brindan una fisonomía común", y que "diferencia de generaciones anteriores", sin que esto implica, desde luego que no, una homogeneidad entre los miembros de esta generación. Todo lo contrario: son las diferencias las que nos acercan. Lo que él mismo llama poéticamente "la filigrana común".

Ulises Juárez Polanco, coordinador.

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